miércoles, 13 de mayo de 2015

Un mal día lo tiene cualquiera...

Malos días, existen... y por desgracia más de los que nos gustaría. 
Los humanos por naturaleza somos unos inconformistas, queremos alcanzar una felicidad irreal, y vivimos llenos de miedos e incertidumbres. Disfrutamos poco de lo que somos y tenemos, y nos pasamos la mayor parte del tiempo queriendo más. 
Somos una montaña rusa de emociones, donde a veces nos encontramos plenos, y dispuestos a conseguir todo lo que nos proponemos. 
Y en otras ocasiones, nos sentimos que nunca lograremos nada, y ponemos excusas a la situación política, ponemos excusa a la situación económica, ponemos tantas excusas, que hasta nos lo tenemos que repetir una y otra vez a nosotros mismos y terminamos por creerlo.

Somos injustos con nosotros, por lo tanto, terminamos siendo injustos con los demás. 

Hoy escribo esta entrada de este verde, un verde esperanza. Un verde que hoy te permito caer, pero mañana te obligo a levantarte. Habrán días malos... pero también días buenos. 

Y ahora me voy a un tópico... Nunca se dijo que la vida fuera fácil, pero lo que si sabemos que merecerá la pena. 

Hoy me puse un collar que me regaló una compañera de la escuela de idioma., hecho por ella. Siempre que me pongo ese collar me da esperanza, pienso que puedo con todo y que las penas y tristezas se alejan. Esa heroína de mujer está luchando contra el cáncer desde hace años. Y la tienes que ver, plena de energía, con ganas de vivir, con una sonrisa enorme y luz a su alrededor. Incluso los días que llegaba más agotada a clases del tratamiento , esa luz seguía intacta. 

Un día llegué muy caótica a clases; ( en otra entrada os hablaré del propio caos de cada uno: lo aprendí de Albert Espinosa,escritor que me encanta)

Ese día estaba agotada, triste, abatida, tenía mucho estrés. Esta compañera me miró y me dijo: el próximo día te voy a traer un collar hecho por mí. Apenas habíamos hablado ni dos palabras, pero por un extraño motivo las energías tienden a encontrarse, sobre todo las buenas energías. 

Al siguiente día de clases, me trajo un collar de colorines hecho por ella... y me decía mientras me lo colocaba: El otro día te noté triste, para que no vuelvas a tener días así, esto es para ti. Ella que bastante tiene con su lucha, me miró a los ojos  encontró tristeza y me regaló ilusión. 

En ese momento comprendí, entendí y valoré... 


Aquí os dejo las fotos del día de hoy, y el collar, espero que os encante como me encanta a mi y su historia. 


Besos xxx






Camisa básica esfera
Pantalón Naf Naf
Zapatos Mango

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